CHRISTINE DE PISAN

CHRISTINE DE PIZAN, LA DEFENSORA DE LAS MUJERES.

 

 

 Nacida en Venecia en el año 1364, Christine de Pizan será una de las voces femeninas más significativas del panorama intelectual europeo del Medioevo. Hija del astrólogo de Carlos V de Francia, puede ser considerada «el primer autor profesional» de la literatura francesa 
                                      
Recibió dinero por sus obras que se ve obligada a escribir y vender tras enviudar con tan sólo veinticinco años y con tres hijos, su madre y una sobrina a las que cuidar.
 
Christine de Pisan
Christine de Pisan fue una mujer docta, ilustrada y preparada gracias a su padre, profesor en la Universidad de Bolonia,
Christine tuvo a su disposición en la corte tutores privados en un ambiente humanista que invitaba a ello, rico en nuevas ideas y bajo redescubrimiento del amor por el conocimiento.
Hablaba italiano-lengua materna- además de latín y francés, la elegido para escribir sus obras.
 
 
 
 
obra de Christine de PisanLos primeros escritos de Christine son baladas amorosas, tema que cambia con la muerte de su marido, cuando se centrará en el dolor y la soledad que le ha producido su muerte.
Con el paso de los años, Christine amplía el tema de sus obras, donde incluye aspectos filosóficos, políticos, mitológicos, de amor cortés, y fue a partir de 1399 cuando comienza a escribir sobre los derechos de las mujeres, obras que hoy en día siguen sorprendiendo por su actualidad:  
En 1399 escribe Epístola del Dios del Amor, donde rechaza a los falsos amores y amantes, quienes prometen y luego no dan.
Al año siguiente, en 1400, escribe dos ensayos sobre el sentido del amor cortés: Dechado de Poissy y Debate de los dos amantes
En La ciudad de las mujeres, escrita en1405, la más importante de sus obras,  clamó contra el sistema misógino y a favor de los derechos de las mujeres. En él da voz a las mujeres, esta vez como ciudadanas, status exclusivo de los hombres, y crea una ciudad donde ellas, con las Tres Virtudes, al igual que ellos, tienen sus espacios y toman sus decisiones. Christine comienza su obra así

Me preguntaba cuáles podrían ser las razones que llevan a tantos hombres, clérigos y laicos, a vituperar a las mujeres, criticándolas bien de palabra bien en escritos y tratados… Yo, que he nacido mujer, me puse a examinar mi carácter…

Me propuse decidir, en conciencia, si el testimonio reunido por tantos varones ilustres podría estar equivocado. Pero, por más que intentaba volver sobre ello, apurando las ideas como quien va mondando una fruta, no podía entender ni admitir como bien fundado el juicio de los hombres sobre la naturaleza y conducta de las mujeres. Al mismo tiempo, sin embargo, yo me empeñaba en acusarlas porque pensaba que sería muy improbable que tantos hombres preclaros, tantos doctores de tan hondo entendimiento y universal clarividencia -me parece que todos habrán tenido que disfrutar de tales facultades- hayan podido discurrir de modo tan tajante y en tantas obras que me era casi imposible encontrar un texto moralizante, cualquiera que fuera el autor, sin toparme antes de llegar al final con algún párrafo o capítulo que acusara o despreciara a las mujeres….

Con esta perspectiva, dio un impulso definitivo a lo que en el Renacimiento se dio en llamar Querella de las mujeres, debate histórico que comienza en la Edad Media.

En la Querella, participaron mujeres, pensadoras, intelectuales, que rechazaron las teorías que situaban por cuestiones biológicas a la mujer por debajo del hombre quien suponía la perfección máxima de la Naturaleza.

Christine de Pisan e Isabel de Bavaria

 Así rechazaron ideas extendidas en los círculos médicos que aseguraban, por ejemplo, que la mujer no era más que un varón, pero un varón imperfecto…. Como su naturaleza era fría y húmeda, no consigue la cocción completa y sus resultados se quedan a mitad de camino respecto a los del hombre.

Hoy en día, Christine de Pisan, es considerada como precursora del movimiento a favor de las mujeres. Con sus obras y su creciente popularidad, intentó llevar a primera plana el problema de discriminación que sufrían las mujeres en las sociedades medievales.

(Autora del texto del artículo/colaboradora de ARTEGUIAS:
Ana Molina Reguilón

Gracias a la obra de Cristina de Pizan la imagen de la mujer comienza a abrirse de los caminos formales; lo femenino deja de ser una extensión del patriarcado para convertirse en lo distintivo de cada mujer, al margen de su espacio, donde cada una es única y no existe un modelo fijo, sino multiplicidad de entidad.

“Y si alguna mujer aprende tanto como para escribir sus pensamientos, que lo haga y que no desprecie el honor sino más bien que lo exhiba, en vez de exhibir ropas finas, collares o anillos. Estas joyas son nuestras porque las usamos, pero el honor de la educación es completamente nuestro. “

(fragmento de la ciudad de las damas)
Cristina de Pizan: Mujeres en la Literatura

Advertisements

2 comments on “CHRISTINE DE PISAN

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s